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La mente del psicópata: graves dificultades para socializar

Por el Lic. Mariano Vega Botter. Neuropsicólogo.

27/01/2019 -

Las personas afectadas por este trastorno no han desarrollado una conciencia ni hábitos de respeto por las leyes y normas que disuaden al resto de cometer actos antisociales, debido a peculiaridades inherentes que les dificultan o imposibilitan la socialización. Se caracterizan por tener rasgos innatos de carácter que les incapacitan total o parcialmente para socializar, o por períodos intermitentes de socialización y conducta antisocial. Existen tres componentes de la socialización:

1. Escrupulosidad

Es la tendencia natural a evitar la conducta delictiva. Suele ser consecuencia del temor al castigo, tanto el que comporta un rechazo social del delito en sí, como el auto-infligido por la culpa y el remordimiento sentidos a posteriori. Ello no quiere decir que la tentación a delinquir sea continua, ya que las conductas prosociales se han convertido en un hábito que aleja a la mayoría de los miembros de la sociedad de aquellas más reprobables. Este hábito no se consolida hasta la edad adulta, por eso hacia el final de la adolescencia el índice de criminalidad alcanza su mayor nivel. Este componente es resultado de la actividad parental y de las características de cada uno.

2. Prosocialidad

Predisposición general hacia la conducta prosocial. Se va desarrollando gracias a los vínculos de afecto y empatía con las personas con las que nos relacionamos, lo que provoca que queramos gozar de los beneficios de este tipo de lazos y una voluntad genuina a comportarnos de la misma manera.

3. Aceptación de la responsabilidad adulta

Se refiere la motivación para participar de la vida en sociedad y la asimilación de la ética del trabajo, así como la aceptación de los valores de esfuerzo y superación personal como medio para lograr los objetivos personales. No obstante, no hay que perder de vista que existen personas bien socializadas que en determinadas circunstancias cometerán delitos, mientras que otras, aunque no sean delincuentes, son holgazanas o de malvado carácter y se les puede considerar malos ciudadanos.

LOS 10 TIPOS DE TRASTORNOS DE PERSONALIDAD

Los trastornos de la personalidad son un grupo de afecciones en las que los individuos muestran patrones de pensamiento, percepción, sentimiento y comportamiento de larga duración que difieren de lo que la sociedad considera normal. Su manera de actuar y de pensar, y sus creencias distorsionadas acerca de los demás pueden provocar un comportamiento extraño, pudiendo ser muy molesto para otras personas.

¿QUÉ SON LOS TRASTORNOS DE PERSONALIDAD?

Estos individuos suelen tener problemas en distintas áreas de la vida, incluyendo el funcionamiento social y laboral, y suelen tener habilidades de afrontamiento pobres y dificultades para formar relaciones sanas. Los trastornos de personalidad suelen surgir en la adolescencia y continúan en la edad adulta. Pueden ser leves, moderados o graves, y es posible que estas personas puedan tener períodos de remisión en el que funcionan relativamente bien. A pesar de que las causas no están del todo claras, los trastornos de la personalidad pueden estar asociados a factores genéticos y ambientales. Respecto de estos últimos, las experiencias de angustia, estrés o miedo durante la infancia, así como el maltrato, el abuso y/o violencia sexual como la negligencia emocional, pueden causar futuro desarrollo de dichos trastornos.

TIPOS Los distintos tipos de personalidad se agrupan en tres grandes grupos o "clúster".

Grupo A: a) Extraños, excéntricos, b) Introvertidos y c) ausencia relaciones próximas.

Grupo B: a) Impulsivos, emocionales, b) llamativos, c) extravertidos, c) social y emocionalmente inestables.

Grupo C: a) Ansiosos, b) temerosos y con c) presencia de conflictos interpersonales e intrapsíquico.

Grupo A

Trastorno paranoide de la personalidad

El trastorno de personalidad paranoide se caracteriza por una desconfianza generalizada hacia los demás, incluyendo amigos e incluso la familia y la pareja. Como resultado, la persona se siente vigilada y bajo sospecha, y está constantemente buscando pistas que validen sus teorías conspiratorias. Este tipo de personalidad es el de una persona extremadamente sensible a los reveses, y fácilmente siente vergüenza y humillación. Tiende a aislarse de los demás y a destruir relaciones cercanas.

Trastorno esquizoide de la personalidad

El trastorno esquizoide de la personalidad se caracteriza porque los individuos que padecen esta condición se aíslan y evitan las actividades sociales y las relaciones interpersonales. Estos individuos organizan sus vidas de manera que evitan el contacto con otras personas. Por tanto, no desean ni disfrutan las relaciones cercanas, eligen trabajos y actividades solitarias y muestran frialdad emocional.

Trastorno esquizotípico de la personalidad

El trastorno esquizotípico se caracteriza por rarezas en la apariencia, el comportamiento y el habla; por experiencias perceptivas inusuales, y anomalías en la manera de pensar, que se asemejan a los observados en la esquizofrenia. Los esquizotípicos se aíslan porque padecen de un afecto inapropiado y ansiedad social. Suelen tener pensamiento mágico y se caracterizan por ser supersticiosos. En ocasiones pueden creer que poseen superpoderes o que han sido víctimas de experiencias paranormales o con extraterrestres. Tienen problemas para relacionarse por su frialdad y porque se muestran distantes.

Grupo B

Trastorno antisocial de la personalidad

La persona que sufre este trastorno de la personalidad llamado trastorno antisocial no tiene en cuenta las normas y obligaciones sociales, es agresiva, actúa de manera impulsiva, carece de sentimiento de culpa, y parece no aprender de la experiencia. En muchos casos, puede no tener dificultad para relacionarse, e incluso puede parecer superficialmente encantador (por eso se conoce como "psicópata con encanto"’). Ahora bien, sus relaciones no suelen durar mucho. Este tipo de trastorno de personalidad está estrechamente relacionado con la conducta criminal.

Trastorno límite de personalidad

Las personas con trastorno límite de la personalidad o borderline a menudo se sienten vacías y abandonadas, y pueden tener dificultades para hacer frente a los acontecimientos estresantes. Tienen una personalidad débil y cambiante, y dudan de todo. Pueden pasar de momentos de calma a momentos de ira, ansiedad o desesperación en solo unos segundos. Estas personas viven sus emociones al máximo, y sus relaciones amorosas son intensas, porque idolatran a la otra persona. La sintomatología se caracteriza por ira intensa e incapacidad de controlarla, esfuerzos frenéticos por evitar el abandono, real o imaginario, alternancia entre extremos de idealización y devaluación en las relaciones interpersonales, autoimagen marcadamente inestable, y sentimientos crónicos de vacío. En ocasiones estos individuos pueden tener episodios de paranoia, y tienden a involucrarse en conductas de riesgo, tales como sexo sin protección, consumo excesivo de alcohol, y el juego.

Trastorno histriónico de la personalidad

Las personas afectadas por el trastorno histriónico de la personalidad tienen una baja autoestima y buscan llamar la atención de otras personas dramatizando o jugando un papel, son emocionalmente muy sensibles en un intento de ser escuchados y vistos. Por tanto, estos individuos prestan excesiva atención al cuidado de su apariencia y se comportan de una manera demasiado encantadora y seductora. Tienen baja tolerancia a la frustración y buscan continuamente la aprobación de los demás. Su vida se convierte en un círculo vicioso que puede afianzarse, pues si se sienten rechazados, más histriónicos se vuelven; y cuanto más histriónicos se vuelven, más rechazados se sienten.

Trastorno de personalidad narcisista

Las personas con trastorno narcisista de la personalidad creen que son más importantes que los demás. Tienden a exagerar sus logros y pueden presumir de su atractivo o el éxito constantemente. Sienten una profunda necesidad de admiración, pero carecen de empatía por otras personas. Además de su comportamiento egocéntrico, también se caracterizan por ser personas muy rencorosas, y suelen mantener actitudes de resentimiento y venganza hacia los demás.

Grupo C

Trastorno de la personalidad por evitación

Las personas con este tipo de trastorno suelen experimentar sentimientos de inferioridad. Por lo general viven pendientes de las crítica de los demás y evitan participar en nuevas actividades o hacer nuevos amigos porque se consideran socialmente ineptos y poco atractivos. Viven con un miedo constante a ser avergonzados o rechazados. Este trastorno de personalidad está fuertemente asociado con trastornos de ansiedad, y puede tener su origen en el rechazo por parte de los padres o compañeros de infancia.

Trastorno de personalidad dependiente

En el trastorno de personalidad dependiente, los individuos que sufren esta condición dependen de otras personas para satisfacer sus necesidades emocionales y físicas. Son incapaces de tomar decisiones por sí solos y, por lo general, evitan estar solos, pudiendo ser propensos a tolerar el abuso físico y verbal.

Trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo

Las personas con trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo suelen ser personas muy disciplinadas, con una imperiosa necesidad para el orden, y se adhieren fuertemente a las normas y reglamentos. Se caracterizan por ser rígidas, perfeccionistas, rumiadoras, moralistas, inflexibles e indecisas. Se sienten muy incómodas cuando no logran la perfección.


 
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