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Psicología forense y jurídica (primera parte)

Por el Lic. Mariano Vega Botter - Neuropsicólogo

14/01/2018 -

La psicología forense es una rama de la psicología cuyo objeto de estudio son los individuos involucrados en procesos judiciales con el fin de ayudar y colaborar al juez o al sistema judicial en la resolución de dichos procesos.

La psicología forense también llamada como psicología legal, psicología criminal o psicología jurídica es una disciplina que nace de la psicología clínica y estudia específicamente la conducta y la mente del criminal o la naturaleza de la criminalidad.

La psicología forense generalmente se enfoca en el área del Derecho Penal y el de familia aunque no sea exclusivo.

Un psicólogo forense tiene como función asistir a los procesos judiciales y asesorar a los jueces para ayudarlos en la sentencia.

El psicólogo forense actúa como un perito y no como un terapeuta ya que su ‘cliente’ no es el individuo estudiado sino que es el juez, la jueza o el sistema judicial.

El peritaje de un psicólogo forense incluye un diagnóstico de la situación ya sea en conductas criminales por factores genéticos como las consecuencias de su ambiente social y entorno familiar cercano.

La psicología forense se enriquece con los aportes de la psicología clínica, de la psicología social y la psicología educativa como también se apoya en las ciencias de la criminología y de la victimología recurriendo cuando es necesario a los procesos alternativos de mediación y reconciliación.

La psicología es la ciencia que se encarga del estudio del comportamiento. Por esta razón está cada vez más presente en los tribunales de Justicia.

Cada vez adquiere mayor relevancia el hecho de que los abogados y psicólogos abarquen ambas disciplinas.

La psicología forense, a través de la figura del perito psicólogo, es la disciplina que se encarga de acercar los conocimientos de la psicología clínica al derecho.

 
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